Escritos
El
mar
Mirar
las estrellas boca arriba, desde un
médano.
El
sonido de las olas.
Querer
atrapar esa energía,
o
dejarse envolver por ella.
De
mañana caminar por la orilla,
cruzar
otros caminantes,
esperar
que salgan del agua los pescadores con sus redes,
acercarse
y ante todo, ver si traen aguas vivas,
curiosear,
mirar los cornalitos en el balde.
Buscar
caracoles, almejas, cangrejos.
Al
regresar, sacudirse la arena antes de entrar.
El
diario y el café.
Y
otra vez a la playa,
Sombrilla,
reposera, bronceador,
capaz
un libro y el tejo si somos muchos.
Ojotas!
Otra
vez a la orilla, a ver cómo está el agua.
Juntar
calor y empezar a decidirse,
acostumbrar
los pies a la temperatura,
empezar
a adentrarse en el mar,
caminando
despacio y saltando con cada ola que viene.
Otra
forma es desde la orilla, contar hasta tres
y
entrar corriendo hasta zambulirse (o caerse),
hacer
la plancha mirando hacia la costa,
tomar
distancia del continente
y
ser parte del mar.
Hola a todxs los visitantes,
ResponderEliminarAquí comparto algunas líneas que escribí hace un tiempo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar¡Hola, Julian! Hermoso recibimiento en tu blog. Muy bien. Saludos
ResponderEliminarGracias Cecila :)
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